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jueves, 31 de octubre de 2013

LOMCE y el desarrollo personal

Durante la carrera de magisterio hemos podido aprender la importancia de la personalidad de los alumnos y de la necesidad de desarrollarla en el aula para que mejoren como personas. Uno de los recursos más utilizados ha sido el vídeo de la competencia emocional del profesor Toshiro Kanamori, donde sus alumnos más que trabajar contenidos han trabajado en grupo sus sentimientos y emociones.



Este modelo de enseñanza aun siendo muy atractivo, no es posible realizarlo en las aulas españolas, ya que la importancia de los contenidos supone un freno a cualquier innovación pedagógica.

Nuestro actual gobierno ha aprobado una nueva ley de educación dirigida a superar las carencias de los alumnos en cuanto a los contenidos y competencias que durante años se han evaluado en el informe PISA, de forma que por el momento no hay posibilidad de utilizar este recurso.

Si nos fijamos en los puntos principales de la nueva ley de educación (LOMCE), podremos observar la implantación de revalidas (pruebas de nivel) en cada etapa educativa, lo cual confirma la importancia dada al aprendizaje de los contenidos dirigidos a superar un examen.

Por esta razón es necesario que como profesores nos enfrentemos a este tipo de enseñanza propuesta por el gobierno e intentemos desarrollar a los alumnos en su totalidad como seres humanos.

¿Cómo vamos a cambiar las cosas?

Desde que se instauró la educación pública y gratuita en España hemos podido observar el elemento político interfiriendo en todas las leyes educativas, obligando a cambiar los métodos de enseñanza cada muy poco tiempo.

A raíz de esta situación unido a a los datos negativos obtenidos en el último informe PISA, nuestro actual gobierno ha considerado necesario volver a cambiar e implantar una nueva ley de educación: la LOMCE.
Entre gritos, abucheos y una crisis económica en el país, esta nueva ley ha sido muy mal recibida por un gran sector de la población, provocando la realización de huelgas y manifestaciones.

¿Pero realmente manifestarse sirve para algo?

El pasado 12 de septiembre, nuestro actual ministro de educación José Ignacio Wert, se le ocurrió la idea de comparar el nivel de discrepancia sobre la nueva ley con simples fiestas de cumpleaños, alegando que en otros países como Chile o México existen opiniones completamente imposibles de unir.

Todas las personas que han preferido continuar oponiéndose a esta ley decidieron realizar una huelga en educación el pasado 24 de octubre donde se defendería la educación pública y gratuita. Pero lo que ocurrió realmente ese día fue un simple desfile de grupos políticos.

Por esta razón, es necesario plantear la necesidad de eliminar todo elemento político en estos eventos, de forma que todos los participantes opinen de una misma manera en este punto.

Seamos realistas, si queremos defender la educación para todos: 

¡Si a la marea verde y menos politización! 

Y tú... ¿Qué opinas?




Recientemente me encontré por internet con el titular de una noticia que me llamó mucho la atención. Éste era el siguiente: “Escuelas que enseñan a aprender y no a aprobar”.   

 
 Pero,… ¿es posible que se lleve a cabo lo que el titular nos está diciendo? ¿Las escuelas tienen el poder de enseñar? Nos encontramos en un país que cambia de ley educativa con la misma frecuencia que cambia de color político en el gobierno central (más de 10 leyes diferentes en los últimos 40 años). Además, las majestuosas leyes que se imponen no están diseñadas por especialistas del campo de la educación y por tanto se encuentra llena de incongruencias. 

De verdad, una escuela cualquiera tiene el poder de enseñar a aprender o únicamente se le permite transmitir unos contenidos marcados y estudiados para que los alumnos sean capaces de memorizarlos y con ello obtener unas evaluaciones de película.


 












En fin, siempre nos queda la opción de educar robots memorísticos y no alumnos reflexivos, con opinión libre y valores propios.

Por último, os animo a que compartáis conmigo vuestra opinión.